Ayer viernes saltó una noticia esperada. La publicaba
El Mundo en su edición autonómica y hoy es el
Norte de Castilla quien se hace eco de la misma. Ambas noticias vienen a decir lo mismo: la fusión entre Caja Duero y Caja España sería un fracaso sin una caja solvente que las consiga levantar, es decir, sin Caja de Burgos.
Y antes de casarse lo que hay que hacer es mostrar las vergüenzas a la pareja, o trío. Eso es lo que Arribas, bien pegado al sillón, ha pedido: permiso para desnudarse ante la caja leonesa y la charra-soriana.
Ni Diario de Burgos ni El Correo de Burgos parecen haberse enterado. Aunque es probable que mañana nos cuenten con un especial y a todo color lo beneficioso que sería para nuestra provincia la fusión. Tiempo al tiempo. Será interesante comprobar de nuevo cómo nos intentan manipular.
Sólo se puede estar a favor de ello si se cumplen todas estas premisas:
- Ni un solo puesto de trabajo perdido en nuestra provincia por este proceso.
- Ni un sólo euro de menos invertido en nuestra provincia (o, al menos, porcentualmente)
- La decisiones se toman en Burgos.
- Ni un sólo cargo político de la comunidad autónoma estará en él ni tutelará ningún proceso.
Recordemos que en el año 2008, Caja de Burgos(75,4 millones de euros) tuvo más beneficio que Caja España (70,1 millones de euros) y que redujo al mínimo su diferencia con Caja Duero (77,8 millones de euros) quien tiene a "El Pocero" como uno de sus mayores deudores. Con la fusión, quizá nos inviten a Seseña.