domingo, 12 de junio de 2011

La Policía carga contra los indignados

Ayer, mientras se constituía la nueva corporación municipal, un grupo de indignados se concentró a las puertas del Ayuntamiento para protestar. Allí se encontraba Diario de Bulos.

Mientras se producía el acto político dentro del Ayuntamiento, las protestas eran ruidosas a ritmo de percusión y con consignas contra la clase política. Junto a los protestantes había un buen número de policía nacional y local. Tres coches de la nacional estaban apostados junto a la entrada al garaje de la Plaza Mayor.

Pasadas las 13.30h, salían Aparicio, Berta Tricio y Jaime Mateu del Ayuntamiento. En ese momento, los indignados les siguieron desde la Plaza Mayor hasta el Teatro Principal recorriendo el Espolón. Durante el trayecto, los políticos fueron increpados al grito unánime de "Chorizos" que tanto Aparicio como Tricio supieron aguantar desde el primer momento pero que, Mateu, en un principio pretendió encararse con los manifestantes. En todo momento la polícia, local y nacional, acompañó a los políticos. Al llegar al coche oficial, NINGÚN MANIFESTANTE SE MONTÓ EN EL CHOCHE, como recogen los medios de comunicación oficialistas y subvencionados.

De vuelta a la Plaza Mayor, la salida de concejales fue seguida por gritos en su contra y caminatas como la que se protagonizó con Eduardo Villanueva. No se libró casi nadie: ni Ibáñez, ni Escribano que salió junto a Olivares, ni Roberto Alonso ni Salinero. Si bien es cierto que con estos dos últimos no fueron especialmente críticos,.

Cerca de las 14.30h, mientras se seguía esperando a un Lacalle que aparentemente se había librado de los indignados, llegaron 3 nuevos coches, llegando a ser 6, de policía a la Plaza Mayor. En ese dispositivo no había sólo agentes. Al salir de los coches recién llegados, alguno de los agentes que se encontraban con los indignados se acercó a hablar con quien parecía un superior. Quien, por cierto, no paraba de hablar por teléfono móvil. A parte de este superior, salieron de los coches de policía, algunos agentes con el casco ya puesto, ninguno de sus compañeros presentes lo llevaba porque no se necesitaba. En esos momentos, los agentes de policía comenzaron a rodear, y no sólo vigilar, a los indignados. A los pocos segundos, el agente más corpulento y con el casco puesto, cargó, sin que nada ocurriera, contra el centro de las protestas ante la sorpresa de todos. Parece ser que quien golpeaba un tambor era el objetivo del agente. El indignado consiguió escapar del ataque policial dirección Sombrerería pero cayó denido en la terraza del bar El Soportal. Otro indignado era detenido por hacer fotos.

En definitiva, dos detenidos por protestar pacíficamente contra la clase política.

Berta Tricio, te estás cubriendo de gloria.