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sábado, 1 de noviembre de 2008

Burgos huele a naftalina; fiestas universitarias

He sido organizador de las fiestas de la Politécnica dos años así que hablo con conocimiento. He tenido que aguntar las críticas por la labor hecha y los insultos y descalificaciones realizadas desde los medios de comunicación e, incluso, de los propios compañeros.

Las fiestas de la Politécnica se comienzan a preparar justo cuando acaban los exámenes de febrero e incluso antes ya se realizan las primeras reuniones. Es decir, desde enero se da el pistoletazo de salida. En estas fiestas hay, aunque el periódico paleto y provinciano no lo diga, conferencias, monólogos, catas de vino instruidas por enólogos, competiciones deportivas y juegos, visionado de películas (si se enterara la SGAE...), se hacen conciertos con seis grupos de música burgaleses y también está la carpa. Todo éso son las fiestas.

Si vosotros, los carcamales aburridos que vivís en esta religiosa ciudad no lo sabéis es mejor que os calléis. Las conferencias, que versan sobre las materias de las carreras que se cursan, el visionado de las películas, la cata de vinos o los conciertos son gratuitos. Es decir, los organizadores, estudiantes, pierden dinero con ello pero se sigue (o se seguía) haciendo. Las competiciones de deportes como el fútbol, fútbol-sala, baloncesto o frontenis son de pago porque hay que reservar pistas y éso es un gasto que los propios organizadores no pueden asumir. Además, hay competiciones de mus, parchís, ajedrez o videojuegos como Pro-Evolution Soccer. Todo ésto pasa en una semana en la que los pésimos periodistas de esta ciudad no pisan la Politécnica hasta la carpa. En estas actividades participan cientos, y no miento, de estudiantes.

El primer año que estuve de organizador se ganaron 40 euros, el segundo año se perdió 5 euros por cabeza. Hubo que realizar fiestas en bares para recuperar el dinero puesto previamente.

Por último, está la carpa. En la que se realizan conciertos con los grupos de Burgos. A éstos, se les invita (o invitaba) a tomar lo que quisieran porque no se les podía pagar de otra forma. Y ellos, gustosos. En esa carpa y la zona cercana se juntan casi 10.000 jóvenes. Cuando juntas a ese número de personas la suciedad es inevitable. Además, somos los propios estudiantes de la Politécnica los que barremos y limpiamos toda la universidad y éso ocurre a las tantas de la mañana, sin dormir y después de llevar trabajando muchísimas horas.

Ahora llegáis vosotros. Con vuestra hipocresía. Con vuestra ignorancia. Con vuestro desprecio a dejar muerta de diversión a esta ciudad. Pero los jóvenes seguirán queriendo fiesta. Y en lugar de ir a la fiesta de la Politécnica de Burgos irán a Industriales a Valladolid, o a Medicina o a Arquitectura. Y, hasta allí, hay que coger el coche. Que luego, pase lo que tenga que pasar. Vosotros sabréis lo que queréis hacer.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Fuga de talentos


Se acabó el verano. Y con él, las vacaciones y el bueno tiempo. Por contra, los estudiantes ya han tenido que examinarse en su segunda oportunidad. Todo ello marca el comienzo de un nuevo curso. Un nuevo curso muy parecido a los precedentes, desgraciadamente.

Un año más, y ya son demasiados, la Comunidad Autónoma de Castilla y de León ve, impasible, cómo las estaciones de trenes o de autobús se llenan los domingos por la tarde de sus conciudadanos que se dirigen a sus lugares de trabajo. Burgos es un claro ejemplo de ello. Baste ir a la estación de autobús y ver cuántos autobuses completos se dirigen a Madrid llenos de jóvenes burgaleses que han tenido que abandonar su tierra para trabajar en la capital. Para más inri, la mayoría de estos jóvenes son diplomados, licenciados o ingenieros. A esto se llama fuga de talentos.

Aunque es difícil encontrar cifras oficiales sobre cuántos jóvenes titulados emigran de la Comunidad, algunos llegan a afirmar que podrían alcanzar varios miles de estudiantes cada año. De hecho, Diario de Bulos maneja una cifra dada por leonesistas pero que, por ser un número tan elevado, no nos atrevemos ni a publicar.

Médicos, ingenieros de caminos, arquitectos, aparejadores, ingenieros en informática, telecos, biólogos, ... prácticamente todas las ramas del árbol universitario ven cómo sus hojas, los alumnos, abandonan esta tierra porque las oportunidad o no existen o no son nada atractivas.

Para evitarlo qué mejor que invertir en Parques Tecnológicos y la creación de suelo industrial. Sin embargo, Burgos tiene que ver cómo se cercenan sus derechos y se corta su desarrollo en ambos temas. Ni el parque tecnológico ni el polígono de Buniel lo tienen nada fácil. Con este panorama y a este ritmo lo más fácil es marcharse.

Por último, me gustaría recordar un artículo que publicó el Diario de Burgos sobre la fuga de talentos. Toda una página al asunto. Me acuerdo perfectamente a pesar de que se publicó hace dos o tres años. En ella, y para disculpar a no sé quién, afirma que estos jóvenes que se van, esta fuga de talentos, no es tal; que la práctica totalidad de los que emigran son simples titulados superiores y que, no por ello, eran genios. No, no lo son, añade hoy Diario de Bulos, pero son más que necesarios para poder abrir una ventana en la provincia y llenarla de nuevos aires y proyectos.

La imagen se ha recogido del blog: http://fusiontribal.wordpress.com